conociendo al enemigo - el mosquito
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Corazón de perro con filariosis

Corazón de perro con filariosis

Perro con Leishmaniosis

Perro con leishmaniosis

Flebotomo

Los mosquitos y flebotomos, además de ser una molestia, pueden transmitir enfermedades mediante su picadura, al ser lo que se denomina vectores de transmisión. Entre estas enfermedades destacan la dirofilariosis y la leishmaniosis.

La dirofilariosis

La filaria es un parásito interno (gusano) que se aloja en el corazón y que produce síntomas de insuficiencia cardiaca como cansancio, desmayos, etc. Su larva es transmitida por mosquitos Aedes.

El gusano es llamado “gusano del corazón” porque el parásito, en su último estadio reproductivo, reside en el corazón del huésped, donde puede alojarse largo tiempo hasta producir un paro cardíaco.

Hasta que el gusano alcanza la etapa adulta, durante seis meses, el perro puede no presentar señales de infestación. Acude siempre a tu veterinario para hacer controles anuales aunque no hayas detectado ningún síntoma, porque cuanto antes se detecta la enfermedad mejor es el pronóstico.

Del mismo modo que para la leishmaniosis, el veterinario te recomendará el uso de productos eficaces que prevengan la transmisión de la enfermedad.


 

La Leishmaniosis

La leishmania (Leishmania infantum) es un parásito microscópico transmitido por el flebotomo (Phlebotomus perniciosus). Produce en los perros diferentes síntomas como adelgazamiento, falta de apetito, problemas cutáneos y articulares, hemorragias, etc que pueden desembocar en la muerte del animal. Una vez desarrollada, la leishmaniosis no tiene curación total, aunque puede llegar a controlarse con un tratamiento adecuado. Por esto es fundamental la prevención, pero no es menos importante la detección de la enfermedad lo antes posible mediante sencillos controles anuales.

La enfermedad aparece fundamentalmente en países donde el clima facilita la vida del flebotomo: países del área mediterránea, incluyendo a España. En nuestro país, las zonas más afectadas son las de la cuenca Mediterránea y la zona centro aunque se dan casos en toda la geografía no sólo por la presencia del vector sino por los desplazamientos de animales.

Son las hembras de los flebotomos las transmisoras de la enfermedad. Podemos distinguir el flebotomo sabiendo que tiene unos 3mm de largo, es de color marrón y no emite zumbido al volar. Otra característica es que cuando se dispone a picar, salta sobre el cuerpo del animal y yergue sus alas.

Durante el día permanecen escondidos en grietas y hendiduras. Su hábitat son las zonas periurbanas con muros, hiedras y madrigueras y, en las ciudades, las zonas con árboles, parques y zonas ajardinadas.

La mayor época de riesgo se da en los meses de más calor, de mayo a septiembre; aunque puede prolongarse en función de lo que dure el verano. En las zonas más cálidas de España encontramos flebotomos durante todo el año.

La leishmaniosis es una enfermedad realmente grave, para la que no hay vacuna, que acaba con la vida del perro en la mayoría de los casos en los que el animal no es tratado. Por esto, la prevención de la picadura de los flebotomos es el único método eficaz contra ella.

Para prevenir la leishmaniosis debes procurar que tu perro evite las zonas de máximo riesgo; y en los meses más peligrosos, hacer que se quede en casa especialmente desde el atardecer al amanecer además de utilizar los productos más eficaces frente a estos insectos.

En cualquier caso debes acudir al veterinario para someter a tu mascota a una revisión anual, aunque no hayas detectado ningún síntoma porque cuanto antes se detecta la enfermedad mejor es el pronóstico.

 

Pregunta al veterinario sobre los métodos preventivos más eficaces (collares y pipetas) porque estos pueden variar en función de las necesidades de tu mascota.

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