Es probable que tu perro, aún sin mostrar ningún síntoma perceptible, padezca otitis. Uno de cada seis animales padece la enfermedad y en el 50% de los casos no hay síntomas aparentes. Por ello resulta muy importante que tu mascota se someta a un control rutinario, de manera que el especialista pueda detectar signos inapreciables por ti. El veterinario cuenta con material apropiado para realizar una rigurosa exploración. Este examen permitirá la detección de: inflamación en el canal auditivo, presencia de cuerpos extraños (como por ejemplo una espiguilla), exceso de cerumen o presencia de pus o parásitos.
¿Por qué le duelen los oídos?
La otitis es debida a la inflamación de uno o de los dos oídos. Es frecuente en el perro, y está asociada a casos de alergia, baños o cuerpos extraños. Es muy importante tener en cuenta que el oído de tu mascota es más frágil que el nuestro. En definitiva, el oído es un conducto estrecho y mal ventilado, donde reina una atmósfera cálida y húmeda; al acumularse el cerumen se forma un caldo de cultivo propicio para la proliferación de bacterias y hongos, pudiendo provocar una infección.
¿Por qué cuidar sus oídos?
Al igual que sucede con los niños, aunque la otitis es dolorosa, es difícil evaluar el dolor de un animal. Una simple otitis mal curada puede convertirse en crónica y necesitar un tratamiento largo y complicado, e incluso una intervención quirúrgica. Ante todo es necesario aliviar el dolor con potentes antiinflamatorios. Además, para evitar complicaciones, es necesario eliminar las bacterias (con antibióticos) y los hongos y levaduras (con fungicidas) presentes en el oído y responsables de la infección.
El veterinario nos indicará el mejor tratamiento en caso de otitis.
Podemos seguir una serie de pautas para prevenir la aparición de otitis en nuestra mascota:
Algunas razas tienen predisposición a padecer problemas auriculares.
Existen algunos perros que por sus características sufren mayor predisposición a los problemas óticos. En primer lugar, mucho cuidado con los perros alérgicos y los perros de caza. Del mismo modo, especial atención con las siguientes razas: