La osteoartritis es una enfermedad degenerativa crónica que afecta a las articulaciones del perro. Causa un intenso dolor, al tiempo que disminuye la flexibilidad en las articulaciones afectadas. La combinación de ambos síntomas provoca un círculo vicioso que agrava aún más la enfermedad. Puede afectar a cualquier articulación, si bien, se da comúnmente en rodilla, codo, columna y cadera.

 

 

perro

Es una enfermedad que se puede prevenir si se siguen unas pautas estrictas de revisiones veterinarias. A partir de los seis años, el perro debe acudir obligatoriamente a una revisión periódica. Sin embargo, la osteoartritis puede presentarse de forma más precoz en animales más jóvenes. En estos casos la enfermedad se asocia con enfermedades de carácter congénito o traumatismos severos. También existen razas con mayor predisposición a sufrir la enfermedad; estas son las razas de gran tamaño, como Rottweiller, San Bernardo, Mastín,..

La osteoartritis es una enfermedad que puede manifestarse con distintos niveles de intensidad. Dependiendo de la severidad y gravedad de los signos clínicos podemos encontrarnos con osteoartritis leve, moderada o grave.

 
Los perros de mayor tamaño tienden a sufrir osteoartritis.

Los perros de mayor tamaño tienden a sufrir problemas de osteoartritis.

En cada nivel se pueden reconocer los siguientes síntomas:

Osteoartritis leve:

  • Cojera leve.
  • Alteraciones ambulatorias moderadas.
  • Pérdida de movilidad de las articulaciones.
  • Rigidez de las articulaciones.

Osteoartritis moderada:

  • Cojera evidente.
  • Pérdida de masa muscular.
  • Dolor al incorporarse.
  • Cojeras evidentes.
  • Dificultad para ejercicios moderados.

Osteoartritis grave:

  • Dolor intenso.
  • Incapacidad funcional severa.
  • Artrofia muscular evidente.
  • Dolor a la palpación de las articulaciones.
  • Crepitación articular (sensación de rozamiento al moverse).
  • Decaimiento y postración.
 
Algunas razas son más propensas a sufrir osteoartritis.

Existen razas con mayor predisposición que otras a sufrir osteoartritis.

La osteoartritis es una enfermedad asociada al envejecimiento. Por ello, muchas veces caemos en el error de pensar que el perro no ha de tratarse. Esto sólo provoca que la enfermedad progrese, agravándose y causando más dolor. El tratamiento veterinario es fundamental e imprescindible. A este tipo de tratamiento debemos sumar la eficacia del control dietético y la actividad y el ejercicio rehabilitador.

El tratamiento farmacológico reduce el dolor y la rigidez articular. Para lograrlo se utilizan los antiinflamatorios no esteroideos. Actuar en las primeras fases de la enfermedad reduce el desarrollo de la misma.

Pregunta a tu veterinario sobre cuál es el mejor AINE para tu perro. Ten en cuenta que existen diferentes tipos y que algunos son más adecuados que otros para tratamientos prolongados por su perfil de seguridad.

También puedes utilizar condroprotectores que ayuden a ralentizar el deterioro de las articulaciones.

La obesidad es una circunstancia que agrava esta enfermedad. Por ello debemos señalar el ejercicio moderado como una terapia muy beneficiosa en el tratamiento de la osteoartritis y para la salud del perro en general. Las terapias rehabilitadoras a base de ejercicios concretos mejoran la funcionalidad de las articulaciones. El control de la actividad, planteado como una especie de ejercicio o terapia rehabilitadora, ayuda a los animales enfermos a recuperar parte de la masa muscular perdida; mejora los procesos fisiológicos de las articulaciones reduciendo la intensidad de los procesos degenerativos, mejora la flexibilidad y reduce el sobrepeso.

 
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